SIEMPRE LIBRE EL CASTILLO DE LOS GLITTERS Y GIFS ANIMADOS
¡¡¡¡¡¡Bienvenid@s a nuestro castillo!!!!!!
Para poder ver todo el contenido del foro deberás registrarte y presentarte en la sala capitular.
Entra y participa!! te estamos esperando para junt@s pasar un agradable momento.

Las imágenes y materiales expuestos en el foro son de la red. Si por alguna razón alguna no cumpliera las normas o no debería estar aquí, por favor avísenme para darle el crédito o retirarla si el caso lo requiere, Gracias.
El Mas Pobre y Sabio Nqr0jl



TRADUCTOR
English French German Spain Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified
Foros de Trabajos
Conectarse

Recuperar mi contraseña

Junio 2019
LunMarMiérJueVieSábDom
     12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930

Calendario Calendario

Buscar
 
 

Resultados por:
 


Rechercher Búsqueda avanzada

Últimos temas
» Animate a ser Mejor
El Mas Pobre y Sabio EmptyHoy a las 11:16 por ana maria

» Tristan e Isolda
El Mas Pobre y Sabio EmptyAyer a las 16:19 por ana maria

» Lecciones para el Corazón 4
El Mas Pobre y Sabio EmptyAyer a las 12:32 por ana maria

» Como las Tortugas se Ganaron su Respeto
El Mas Pobre y Sabio EmptyDom 23 Jun 2019, 16:29 por ana maria

» Siento que me Quemas
El Mas Pobre y Sabio EmptySáb 22 Jun 2019, 16:06 por ana maria

» Felizmente Ocupado
El Mas Pobre y Sabio EmptySáb 22 Jun 2019, 10:32 por ana maria

» Juana La Loca y Felipe el Hermoso
El Mas Pobre y Sabio EmptyVie 21 Jun 2019, 21:09 por ana maria

» Los Tres Ciegos
El Mas Pobre y Sabio EmptyVie 21 Jun 2019, 11:25 por ana maria

» Chow Chow y su Hijo , el Perro con la Lengua Azul
El Mas Pobre y Sabio EmptyJue 20 Jun 2019, 12:47 por ana maria

» Sombras Negras en Bicicleta Bajo la Lluvia
El Mas Pobre y Sabio EmptyJue 20 Jun 2019, 12:38 por ana maria

Los posteadores más activos del mes
eli
El Mas Pobre y Sabio Vote_lcapEl Mas Pobre y Sabio Voting_barEl Mas Pobre y Sabio Vote_rcap 
Patito 58
El Mas Pobre y Sabio Vote_lcapEl Mas Pobre y Sabio Voting_barEl Mas Pobre y Sabio Vote_rcap 
ana maria
El Mas Pobre y Sabio Vote_lcapEl Mas Pobre y Sabio Voting_barEl Mas Pobre y Sabio Vote_rcap 
Anuky
El Mas Pobre y Sabio Vote_lcapEl Mas Pobre y Sabio Voting_barEl Mas Pobre y Sabio Vote_rcap 
Mayka0011
El Mas Pobre y Sabio Vote_lcapEl Mas Pobre y Sabio Voting_barEl Mas Pobre y Sabio Vote_rcap 
sebas j
El Mas Pobre y Sabio Vote_lcapEl Mas Pobre y Sabio Voting_barEl Mas Pobre y Sabio Vote_rcap 
Admin
El Mas Pobre y Sabio Vote_lcapEl Mas Pobre y Sabio Voting_barEl Mas Pobre y Sabio Vote_rcap 



El Mas Pobre y Sabio

Ir abajo

El Mas Pobre y Sabio Empty El Mas Pobre y Sabio

Mensaje por ana maria el Mar 25 Dic 2018, 13:01



EL MÁS POBRE Y SABIO

Latif era el pordiosero más pobre de la aldea. Cada noche dormía en el zaguán de una casa diferente, frente a la plaza central del pueblo.

Cada día se recostaba debajo de un árbol distinto, con la mano extendida y la mirada perdida en sus pensamientos. Cada tarde comía de la limosna o de los mendrugos que alguna persona caritativa le acercaba.

Sin embargo, a pesar de su aspecto y de la forma de pasar sus días, Latif era considerado por todos, el hombre más sabio del pueblo, quizás no tanto por su inteligencia, sino por todo aquello que había vivido.

Una mañana soleada el rey en persona apareció en la plaza. Rodeado de guardias caminaba entre los puestos de frutas y baratijas buscando nada.

Riéndose de los mercaderes y de los compradores, casi tropezó con Latif, que dormitaba a la sombra de una encina. Alguien le contó que estaba frente al más pobre de sus súbditos, pero también frente a uno de los hombres más respetados por su sabiduría.

El rey, divertido, se acercó al mendigo y le dijo: “Si me contestas una pregunta te doy esta moneda de oro.”

Latif lo miró, casi despectivamente, y le dijo:
“Puedes quedarte con tu moneda, para qué la querría yo? ¿Cuál es tu pregunta?”
Y el rey se sintió desafiado por la respuesta y en lugar de una pregunta banal, se despachó con una cuestión que hacía días lo angustiaba y que no podía resolver. Un problema de bienes y recursos que sus analistas no habían podido solucionar.
La repuesta de Latif fue justa y creativa. El rey se sorprendió; dejó su moneda a los pies del mendigo y siguió su camino por el mercado, meditando sobre lo sucedido.
Al día siguiente el rey volvió a aparecer en el mercado. Ya no paseaba entre los mercaderes, fue directo a donde Lafit descansaba, esta vez bajo un olivar. Otra vez el rey hizo una pregunta y otra vez.

Latif la respondió rápida y sabiamente. El soberano volvió a sorprenderse de tanta lucidez. Con humildad se quitó las sandalias y se sentó en el suelo frente a Latif.
“Lafit te necesito,” le dijo. “Estoy agobiado por las decisiones que como rey debo tomar. No quiero perjudicar a mi pueblo y tampoco ser un mal soberano. Te pido que vengas al palacio y seas mi asesor. Te prometo que no te faltara nada, que serás respetado y que podrás partir cuando quieras… por favor.”
Por compasión, por servicio o por sorpresa, el caso es que Latif, después de pensar unos minutos, aceptó la propuesta del rey.
Esa misma tarde llegó Latif al palacio, en donde inmediatamente le fue asignado un lujoso cuarto a escasos doscientos metros de la alcoba real.
En la habitación, una tina de esencias y con agua tibia lo esperaba.
Durante las siguientes semanas las consultas del rey se hicieron habituales.
Todos los días, a la mañana y a la tarde, el monarca mandaba llamar a su nuevo asesor para consultarle sobre los problemas del reino, sobre su propia vida o sobre sus dudas espirituales.

Latif siempre contestaba con claridad y precisión.
El recién llegado se transformó en el interlocutor favorito del rey. A los tres meses de su estancia ya no había medida, decisión o fallo que el monarca no consultara con su preciado asesor.
Obviamente esto desencadenó los celos de todos los cortesanos que veían en el mendigo-consultor una amenaza para su propia influencia y un perjuicio para sus intereses materiales. Un día todos los demás asesores pidieron audiencia con el rey. Muy circunspectos y con gravedad le dijeron.

“Tu amigo Latif, como tú llamas, está conspirando para derrocarte.”
“No puede ser” dijo el rey. “No lo creo.”
“Puedes confirmarlo con tus propios ojos,” dijeron todos“. Cada tarde a eso de las cinco, Latif se escabulle del palacio hasta el ala Sur y en un cuarto oculto se reúne a escondidas, no sabemos con quién. Le hemos preguntado a dónde iba alguna de esas tardes y ha contestado con evasivas. Esa actitud terminó de alertarnos sobre su conspiración.”
El rey se sintió defraudado y dolido. Debía confirmar esas versiones. Esa tarde a las cinco, aguardaba oculto en el recodo de una escalera. Desde allí vio cómo, en efecto, Latif llegaba a la puerta, miraba hacia los lados y con la llave que colgaba de su cuello abría la puerta de madera y se escabullía sigilosamente dentro del cuarto.
“Lo visteis” gritaron los cortesanos, “lo visteis?
“Seguido de su guardia personal el monarca golpeó la puerta.
“¿Quién es?” dijo Latif desde adentro.

“Soy yo, el rey,” dijo el soberano. “Ábreme la puerta.”
Latif abrió la puerta. No había nadie allí, salvo Latif.
Ninguna puerta, o ventana, ninguna puerta secreta, ningún mueble que permitiera ocultar a alguien. Sólo había en el piso un plato de madera desgastado, en un rincón una vara de caminante y en el centro de la pieza una túnica raída colgando de un gancho en el techo.

“¿Estás conspirando contra mi Latif?” pregunto el rey.
“¿Cómo se te ocurre, majestad?” contesto Latif. “De ninguna forma, ¿por qué lo haría?”
“Pero vienes aquí cada tarde en secreto. ¿Qué es lo que buscas si no te ves con nadie? ¿Para qué vienes a este cuchitril a escondidas?”

Latif sonrió y se acercó a la túnica rotosa que pendía del techo. La acarició y le dijo al rey:
“Hace sólo seis meses cuando llegué, lo único que tenía eran esta túnica, este plato y esta vara de madera” dijo Latif. “Ahora me siento tan cómodo en la ropa que visto, es tan confortable la cama en la que duermo, es tan halagador el respeto que me das y tan fascinante el poder que regala mi lugar a tu lado… que vengo cada día para estar seguro de no olvidarme de QUIÉN SOY Y DE DÓNDE VINE”
Autor Jorge Bucay
ana maria
ana maria
❉-Infanta

Zodiaco : Pez
Mensajes : 50511
Inscripción : 04/08/2013
Localización Localización : Ciudad de Buenos Aires Capital Federal- Argentina
Humor Humor : GENIAL

Volver arriba Ir abajo

Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.