SIEMPRE LIBRE EL CASTILLO DE LOS GLITTERS Y GIFS ANIMADOS
¡¡¡¡¡¡Bienvenid@s a nuestro castillo!!!!!!
Para poder ver todo el contenido del foro deberás registrarte y presentarte en la sala capitular.
Entra y participa!! te estamos esperando para junt@s pasar un agradable momento.

Las imágenes y materiales expuestos en el foro son de la red. Si por alguna razón alguna no cumpliera las normas o no debería estar aquí, por favor avísenme para darle el crédito o retirarla si el caso lo requiere, Gracias.
La Cumbre de la Atencion  Nqr0jl



TRADUCTOR
English French German Spain Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified
Foros de Trabajos
Conectarse

Recuperar mi contraseña

Agosto 2019
LunMarMiérJueVieSábDom
   1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293031 

Calendario Calendario

Buscar
 
 

Resultados por:
 


Rechercher Búsqueda avanzada

Últimos temas
» Saliendo de un Libro de Cuentos
La Cumbre de la Atencion  EmptyHoy a las 17:08 por ana maria

» Con Aro de Flores
La Cumbre de la Atencion  EmptyHoy a las 17:02 por ana maria

» Los Cabellos Robado
La Cumbre de la Atencion  EmptyHoy a las 16:20 por ana maria

» La Ventana Indiscreta
La Cumbre de la Atencion  EmptyHoy a las 14:41 por ana maria

» Los Hermanos Macana
La Cumbre de la Atencion  EmptyHoy a las 14:33 por ana maria

» La Novia y la Novicia
La Cumbre de la Atencion  EmptyHoy a las 11:54 por ana maria

» Tres Relatos de Amor
La Cumbre de la Atencion  EmptyAyer a las 16:17 por ana maria

» Así Decía mi Madre
La Cumbre de la Atencion  EmptyAyer a las 11:49 por ana maria

» Amor Otoñal
La Cumbre de la Atencion  EmptyLun 19 Ago 2019, 16:29 por ana maria

» Como Planificar y Cocinar para toda la Semana
La Cumbre de la Atencion  EmptyLun 19 Ago 2019, 12:28 por ana maria

Los posteadores más activos del mes
ana maria
La Cumbre de la Atencion  Vote_lcapLa Cumbre de la Atencion  Voting_barLa Cumbre de la Atencion  Vote_rcap 
Patito 58
La Cumbre de la Atencion  Vote_lcapLa Cumbre de la Atencion  Voting_barLa Cumbre de la Atencion  Vote_rcap 
eli
La Cumbre de la Atencion  Vote_lcapLa Cumbre de la Atencion  Voting_barLa Cumbre de la Atencion  Vote_rcap 
princesa-sara
La Cumbre de la Atencion  Vote_lcapLa Cumbre de la Atencion  Voting_barLa Cumbre de la Atencion  Vote_rcap 



La Cumbre de la Atencion

Ir abajo

La Cumbre de la Atencion  Empty La Cumbre de la Atencion

Mensaje por ana maria el Vie 26 Jul 2019, 11:58



La Cumbre de la Atencion

Desde que se había iniciado en el montañismo, Sarah había oído hablar más de una vez de una cima oculta por las brumas que pocos alpinistas se habían aventurado a ascender. Los relatos de quienes habían pisado aquella cumbre eran vagos e inconexos. Ni siquiera era un monte que saliera en los mapas. Solo había informaciones confusas sobre un lugar que, al parecer, emergía entre la niebla para luego volver a desaparecer. Sabía que algunos la llamaban la Cumbre de la Atención.  
Solitaria por naturaleza, a sus treinta años Sarah invertía todo su tiempo libre en coronar nuevas cimas sin ayuda de nadie. Camino de su objetivo, a veces se cruzaba con otros montañeros que le contaban sus aventuras. Ella los escuchaba brevemente y enseguida se despedía para reemprender su camino, a menos que le hablaran de la Cumbre de la Atención.

Aún nadie había sido capaz de darle indicaciones precisas que la condujeran hasta allí. Pero su suerte estaba a punto de cambiar.
Al refugiarse de un chaparrón bajo una cabaña sin puertas, encontró a un anciano de ojos casi transparentes que le preguntó:
—¿Te has perdido, muchacha? Tal vez pueda ayudarte. Mis sandalias han pisado hasta el último palmo de estos lares. ¿Adónde deseas ir?
Sarah decidió poner a prueba a aquel hombre parlanchín:

—¿Cómo se va a la Cumbre de la Atención?
—Con mucho valor –se limitó a responder el viejo.
—Llevo años ascendiendo montañas con sol, lluvia o nieve. No utilizo guías ni porteadores –se justificó Sarah.
—Eso es meritorio, pero no significa que estés preparada para conquistar la Cumbre de la Atención.

—¿Dónde está?
El anciano la estudió con sus ojos acuosos y esbozó una sonrisa casi melancólica antes de decir:
—Sigue el sendero que baja desde aquí. Cuando llegues a lo más hondo del valle, verás un camino flanqueado por piedras grises. Síguelo y no te detengas. Si tienes suerte, la Cumbre de la Atención se te mostrará.

Muy intrigada, Sarah dio las gracias al anciano y, aprovechando que el temporal había amainado, siguió sin más demora sus indicaciones. Llegada al punto más bajo, buscó el camino que le había mencionado el viejo hasta dar con la senda perfilada por piedrasgrises de distintos tamaños y formas.

Emocionada, Sarah se ajustó bien las botas e inició la subida con la esperanza de que pronto apareciera la misteriosa montaña.

Llegó a la cima del monte con facilidad en poco más de quince minutos. Para su decepción, desde aquel mirador no se divisaba ninguna otra elevación. Mientras maldecía al anciano, se fijó en una construcción que había al lado del mirador. Era una casita redonda de ladrillo con un tejado de estilo oriental. Aunque imaginó que estaba deshabitada, Sarah no dudó en llamar por si podían darle alguna indicación más certera.

Medio minuto después de que hiciera sonar el timbre, para su sorpresa le abrió la puerta una dama de aspecto inglés.
—Disculpe, señora –se presentó Sarah–. Estaba buscando la Cumbre de la Atención, pero supongo que he errado la ruta…

—En absoluto –repuso la dama con voz suave–, has acertado de pleno. Estás en la Cumbre de la Atención. ¿No quieres pasar?
Asombrada, la alpinista siguió a la mujer al interior de aquella casa, que solo constaba de un espacio circular con decenas de espejos en las paredes. Sarah se sintió incómoda al ver su imagen repetida por todos ellos. De repente se vio ojerosa y despeinada, con el bajo de los pantalones cubierto de barro. “¿Qué diablos hago aquí?”, se preguntó.
—Sé lo que piensas –intervino la mujer–. Esperabas encontrar una cumbre de difícil acceso, un lugar que aparece y desaparece en la bruma, una cima donde se experimentan emociones fuertes. ¿No es eso?
Sarah asintió.

—Pues esto mismo es lo que tienes aquí. Esta casa de espejos es una invitación a descubrirte. Es difícil acceder hasta uno mismo, porque ocupamos la jornada en mil cosas para no revisar quiénes somos y lo que estamos haciendo –la dama señaló un gran espejo frente a su huésped y siguió–. La imagen clara de uno mismo aparece y desaparece en la bruma, porque pocas veces tenemos el valor de mirarnos a la cara para saber qué queremos de verdad.
Impresionada por aquellas palabras, Sarah se dio cuenta de que nunca se había preguntado de forma sincera qué esperaba de la vida. Tal vez por eso había acabado apartada de los demás.

La pasión por el alpinismo le había bastado hasta el momento, y ahora, inesperadamente, descubría la existencia de otra clase de ascensión.
—Cuando llegas al mirador mental que te permite verte con distancia –concluyó la dama–, de repente te das cuenta de quién eres, de lo que haces bien y mal, así como de tus prioridades. Esa es una experiencia tan fuerte como subir a un alto pico, pues la persona que baja ya no será la misma.

Sarah abandonó la casa de los espejos recordando el lema que se leía en el templo de Apolo en Delfos: Conócete a ti mismo.
Tras dar las gracias a la anfitriona, empezó a bajar aquella modesta cumbre con la intención de, en adelante, subir hasta su conciencia mucho más a menudo.
francesc miralles




ana maria
ana maria
❉-Infanta

Zodiaco : Pez
Mensajes : 52313
Inscripción : 04/08/2013
Localización Localización : Ciudad de Buenos Aires Capital Federal- Argentina
Humor Humor : GENIAL

Volver arriba Ir abajo

Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.