SIEMPRE LIBRE EL CASTILLO DE LOS GLITTERS Y GIFS ANIMADOS
¡¡¡¡¡¡Bienvenid@s a nuestro castillo!!!!!!
Para poder ver todo el contenido del foro deberás registrarte y presentarte en la sala capitular.
Entra y participa!! te estamos esperando para junt@s pasar un agradable momento.

Las imágenes y materiales expuestos en el foro son de la red. Si por alguna razón alguna no cumpliera las normas o no debería estar aquí, por favor avísenme para darle el crédito o retirarla si el caso lo requiere, Gracias.



TRADUCTOR
English French German Spain Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified

Conectarse

Recuperar mi contraseña

Junio 2017
LunMarMiérJueVieSábDom
   1234
567891011
12131415161718
19202122232425
2627282930  

Calendario Calendario

Buscar
 
 

Resultados por:
 


Rechercher Búsqueda avanzada

Últimos temas
» Pajaritos con Frase
Ayer a las 16:06 por ana maria

» Libros Antiguos
Vie 23 Jun 2017, 14:48 por ana maria

» Regalitos Navideños
Vie 23 Jun 2017, 14:34 por ana maria

» Michi con Canasta de Nomeolvides
Jue 22 Jun 2017, 14:26 por ana maria

» Juntando Guindas
Jue 22 Jun 2017, 12:57 por ana maria

» Gato Romanticon
Jue 15 Jun 2017, 16:50 por ana maria

» Mermelada de Manzanas
Mar 13 Jun 2017, 14:04 por ana maria

» Hada Azul
Dom 11 Jun 2017, 13:43 por ana maria

» Sirena con Flores
Miér 07 Jun 2017, 14:47 por ana maria

» Luna,Lunera, Cascabelera ve y dile a mi Amorcito por Dios que me Quiera ....
Miér 07 Jun 2017, 14:12 por ana maria

Los posteadores más activos del mes
eli
 
Anuky
 
Patito 58
 
ana maria
 
Selina
 
sombrita
 
adeur2
 
Mayka0011
 
jotablasco
 
Abril
 



De una madre a su hija que tambien quiere ser madre

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

De una madre a su hija que tambien quiere ser madre

Mensaje por ana maria el Miér 21 Mayo 2014, 00:11

Reflexion
De una madre a su hija que tambien quiere ser madre


Estábamos sentándonos a comer cuando mi hija casualmente menciona que ella y su esposo están pensando en “empezar una familia”.

       “Estamos haciendo una encuesta" –dice ella, en broma– “¿Crees que debería tener un bebé?”

       “Cambiará tu vida” digo, cuidadosamente manteniendo mi tono neutral. “Yo sé” dice, “no más fiestas los fines de semana, no más vacaciones espontáneas...”

Pero eso no es en absoluto lo que yo quise decir. Miro a mi hija, intentando decidir qué decirle. Quiero que sepa lo que ella nunca podrá aprender en las clases de parto. Quiero decirle que las heridas físicas por dar a luz un niño sanarán, pero que el volverse madre la dejará con una herida emocional tan profunda por la cual ella será vulnerable para siempre.

Pienso en advertirle que ella nunca leerá de nuevo un periódico sin preguntarse “¿Y si eso le hubiera pasado a mi niño?” Que cada accidente de aviación, cada incendio en una casa la obsesionará. Que cuando vea fotos de niños hambrientos, se preguntará si algo podría ser peor que vivir la muerte de su niño.

Yo la miro cuidadosamente, sus uñas finamente pintadas y el traje elegante y pienso que no importa cuán sofisticada ella sea, el convertirse en madre la reducirá al nivel primitivo de una osa que protege su cachorro.

   Que una llamada urgente de “¡Mamá!” le hará dejar caer un soufflé o su mejor cristal sin vacilar por un momento.

Siento que debo advertirla que no importa cuántos años ella haya invertido en su carrera, ésta se descarrilará profesionalmente a causa de su maternidad. Ella podrá hacer los arreglos para dejar al niño en casa al cuidado de una niñera, pero un día irá en camino de una reunión de negocios importante y recordará el dulce olor de su bebé, y tendrá que usar cada gramo de su disciplina para no correr a casa, sólo para asegurarse que su bebé está bien.

Yo quiero que mi hija sepa que las decisiones cotidianas ya no serán rutina. Que el deseo de un niño de cinco años de ir al baño de hombres y no al de mujeres en McDonald’s se volverá un dilema mayor. Que justo allí, en medio del ruido de bandejas y niños gritando, los problemas de independencia e identidad de sexo serán sopesados contra la perspectiva de que haya un abusador de niños acechando en ese baño.

No importa cuán decisiva pueda ser ella en su trabajo, se criticará a sí misma constantemente en su papel de madre. Mirando a mi hija tan atractiva, quiero asegurarle que en el futuro ella perderá los kilos de más del embarazo, pero nunca se sentirá igual sobre ella misma. Que su vida, ahora tan importante, será de menos valor para ella una vez que tenga un niño.

Que por los hijos ella tendrá que renunciar a la vida que ahora tiene, pero que también empezará a desear tener más años, no para lograr sus propios sueños, sino para ver a sus hijos lograr los suyos. Yo quiero que ella sepa que una cicatriz de cesárea o las estrías se convertirán en insignias de honor. La relación de mi hija con su marido cambiará, pero no de la manera que ella piensa. Deseo que ella pudiera entender cuánto más uno puede amar a un hombre que tiene cuidado para empolvar a su bebé o que nunca duda para jugar con su niño. Yo pienso que ella debería saber que se sentirá de nuevo completamente enamorada de él por razones que ahora encontraría muy poco románticas.

   Yo deseo que mi hija pudiera darse cuenta del lazo que ella sentirá con mujeres a lo largo de historia que han intentado detener guerras, discriminación y borrachos al volante. Espero que ella entienda por qué yo puedo pensar racionalmente sobre la mayoría de los problemas, pero ponerme como loca cuando discuto sobre la amenaza que supone una guerra nuclear en el futuro de mis hijos.

   Yo quiero describir a mi hija la euforia de ver a su niño cuando aprenda a montar una bicicleta. Quiero capturar para ella las carcajadas de un bebé que está tocando la piel suave de un perro o un gato por primera vez. Quiero que saboree la dicha que es tan real, que de hecho duele. La mirada interrogativa de mi hija me hace caer en cuenta de las lágrimas que se han formado en mis ojos.

“Nunca te arrepentirás de ello” digo finalmente.
Entonces alcanzo por sobre la mesa la mano de mi hija y la aprieto y ofrezco una oración silenciosa por ella, y por mí, y por todas las mujeres que tropezaron en su camino hacia la más maravillosa de todas las profesiones. Este regalo bendito de Dios... el hecho de ser Madre.
fuente: shoshan.cl



Última edición por ana maria el Sáb 21 Jun 2014, 13:59, editado 2 veces
avatar
ana maria
✾-Duques/a

Zodiaco : Pez
Mensajes : 41577
Inscripción : 04/08/2013
Localización Localización : Ciudad de Buenos Aires Capital Federal- Argentina
Humor Humor : GENIAL

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.