SIEMPRE LIBRE EL CASTILLO DE LOS GLITTERS Y GIFS ANIMADOS
¡¡¡¡¡¡Bienvenid@s a nuestro castillo!!!!!!
Para poder ver todo el contenido del foro deberás registrarte y presentarte en la sala capitular.
Entra y participa!! te estamos esperando para junt@s pasar un agradable momento.

Las imágenes y materiales expuestos en el foro son de la red. Si por alguna razón alguna no cumpliera las normas o no debería estar aquí, por favor avísenme para darle el crédito o retirarla si el caso lo requiere, Gracias.



TRADUCTOR
English French German Spain Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified

Conectarse

Recuperar mi contraseña

Julio 2017
LunMarMiérJueVieSábDom
     12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930
31      

Calendario Calendario

Buscar
 
 

Resultados por:
 


Rechercher Búsqueda avanzada

Últimos temas
» Guia de Hojas
Mar 18 Jul 2017, 22:50 por ana maria

» Guerrero
Mar 18 Jul 2017, 22:30 por ana maria

» Nena con Frase
Dom 16 Jul 2017, 16:22 por ana maria

» Amapolas 2
Dom 16 Jul 2017, 15:33 por ana maria

» Dos Amigas Voladoras
Jue 13 Jul 2017, 14:44 por ana maria

» Afilar el hacha
Miér 12 Jul 2017, 20:20 por Selina

» El Problema
Miér 12 Jul 2017, 20:19 por Selina

» El elefante encadenado
Miér 12 Jul 2017, 20:13 por Selina

» El bambú japonés
Miér 12 Jul 2017, 20:12 por Selina

» En busca de la aguja perdida
Miér 12 Jul 2017, 20:10 por Selina

Los posteadores más activos del mes
eli
 
Anuky
 
Selina
 
Patito 58
 
ana maria
 
adeur2
 
sombrita
 
sebas
 
Abril
 
Mayka0011
 



Memorias de Zeus el abuelete

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Memorias de Zeus el abuelete

Mensaje por ana maria el Jue 25 Sep 2014, 02:18


Memorias de Zeus el abuelete
Malupa Fontana Oter


Capitulo 1

Zeus era un perrito muy, muy viejecito, tenía ciento y pico años, ya se le había olvidado cuentos, un cálido día otoñal se detuvo a pensar lo que había sido su larga vida, desde luego, nada desdeñable, a pesar de que sus comienzos no fueron del todo muy halagüeños.

Recordaba haber nacido en un apestoso cuchitril donde apenas había espacio para moverse, cuando comprendió su destino se quedó aterrorizado: o se vendía en el mercado del centro de la ciudad, o se le sacrificaba. Por ser más bien feucho y no tener ni el más remoto asomo de pedigrí, las posibilidades de esto último eran infinitamente mayores.

El día de la prueba definitiva, después de un azaroso viaje en una estrecha caja de zapatos, tuvo la suerte, de que entre los legañosos, mal nutridos y juguetones cachorrillos que había expuestos en un apartado rincón de la plaza, una joven se fijara en él. En seguida comenzó a llamarle Zeus, nombre prestigioso donde los haya, ya que, el más conocido perteneció a una divinidad griega.



Su dueña, le llevo en brazos hasta el coche depositándole con sumo cuidado en un mullidito asiento, durante el camino a su nuevo hogar, no dejo de sentir una mano tibia, que a partir de entonces siempre estaría dispuesta a acariciarle, y aunque le asustaba un poco su inesperada situación, se quedo profundamente dormido, cuando despertó, se encontraba en una espaciosa, cómoda y soleada casa frente a un aromático plato de comida que le pareció un manjar, ya que jamás había probado algo, que no fuera un líquido blanco llamado leche.

Al día siguiente, era festivo y todo fue una delicia: juegos, caricias mimos... ¡qué fácil es acostumbrarse a lo bueno!; pero el Lunes, le esperaba una prueba, que le hizo conocer por segunda vez en sus pocos días de vida, el pánico. Después comprendería que todo aquello era solo por su bien......




avatar
ana maria
✾-Duques/a

Zodiaco : Pez
Mensajes : 41876
Inscripción : 04/08/2013
Localización Localización : Ciudad de Buenos Aires Capital Federal- Argentina
Humor Humor : GENIAL

Volver arriba Ir abajo

Memorias de Zeus el abuelete

Mensaje por ana maria el Jue 25 Sep 2014, 02:21


Capitulo 2

¡Por fin en casita! Después de comer y beber hasta hartarse, se quedó dormitando a la vez que hacía un repaso mental de los acontecimientos de la jornada.

La mañana comenzó con grandes y apasionantes sorpresas, igual que los tres últimos días. Fue objeto de muchos arrumacos que le encantaban, pero a los que aún no se había acostumbrado, le sacaron a la calle, iba loco de contento y no dejaba de demostrárselo a todo aquel que a su paso le acariciaba o piropeaba, (aunque feúcho era muy graciosillo).

Tras un corto paseo por los alrededores del parque del barrio, donde su dueña de manera insistente le instaba para que hiciera pipí, algo, a lo que por aquel entonces le era imposible acceder en público, entraron en un aposento repleto de animalitos, algunos de ellos, le eran totalmente desconocidos, como un loro parlanchín, que no dejaba de repetir palabras malsonantes, para deleite de algunos humanos y escándalo de otros. En toda la variada fauna, hasta en el papagayo charlatán, podía percibirse el miedo, todos permanecían muy quietecitos, agazapados cerca de sus amos, hasta que de otra estancia salía una simpática muchacha, vestida de blanco inmaculado y los iba pasando de uno en uno, a la salida se les notaba mucho más relajados.

A él, Zeus, que ignoraba lo que sucedía dentro, la situación le divertía hasta tal punto, de no dejar de juguetear ni un solo instante, con todo aquello que tenía a su alcance, incluso, la pata del banco donde se sentaba las personas, fue objeto de sus travesuras.

Cuando llegó su turno y atravesó la misteriosa puerta se quedo estupefacto, todo lo que allí había, incluido el olor le era totalmente desconocido, extraños e intrigantes instrumentos se agolpaban por doquier, había también un enorme humano, vestido con una bata de mujer, no tan pulcra como la de la amable enfermera, le agarro sin ninguna delicadeza manoseándole cuando quiso de forma un tanto brusca y no conforme con eso, de entre sus artilugios cogió uno, le aplicó una delgadísima aguja y se la clavó varias veces. Todo ello con el consentimiento de su dueña, que incluso parecía divertirse con la situación.

Aquella experiencia, que tan terrible le pareció no era otra cosa, más que una revisión veterinaria y las primeras vacunas como prevención de enfermedades, privilegio del que no todos los perritos gozaban, también los pequeños humanos, que eran mucho más delicaduchos, tenían que pasar obligatoriamente por esa práctica, que a él nunca dejó de parecerle un suplicio. En realidad, jamás comprendió, el por qué, de aquel miedo tan irracional al pequeño pinchazo, si apenas se notaba.

Durante los primeros meses de su vida, las visitas al veterinario fueron bastante frecuentes, después, quedarían espaciadas a una vez por año aproximadamente.

Traer a la memoria aquel episodio también le había cansado, dormiría hasta el día siguiente y después continuaría con sus recuerdos, ¡eran tantos!: travesuras, correrías por el parque, amigos, etc.

Con que claridad podía ver desde la perspectiva de su vejez, lo dichoso que fue durante su época de cachorro.





avatar
ana maria
✾-Duques/a

Zodiaco : Pez
Mensajes : 41876
Inscripción : 04/08/2013
Localización Localización : Ciudad de Buenos Aires Capital Federal- Argentina
Humor Humor : GENIAL

Volver arriba Ir abajo

Memorias de Zeus el abuelete

Mensaje por ana maria el Jue 25 Sep 2014, 02:25


Capitulo 3


Amaneció una mañana gris, Zeus se sentó en el porche entregado a la meditación, tal y como venía haciendo, desde que el paso del tiempo se encargara de quitarle las ganas de juguetear. Su estado anímico, ese día, (influido quizás por el carácter velado del cielo), le jugó una mala pasada trayendo a su memoria los episodios más tristes y dolorosos de su longeva vida.

Vino a sacarle de su abstracción Flash, un jovial y vigoroso perrito del barrio que casualmente pasaba por allí, al instante se percató del abatimiento de su amigo y se propuso reconfortarle.
-¡Hola Zeus!
-¡Buenos días Flash!
-Te veo muy abatido -dijo Flash.
-Si, si que lo estoy -respondió Zeus- este día tan mustio me ha traído a la memoria recueros muy dolorosos, recuerdos de amigos que a lo largo del tiempo, uno tras otros, han ido desapareciendo por diversos motivos.

-¿Por qué no me los cuentas? -continuó Flash- me encantaría oírlos. Hoy dispongo de mucho tiempo, mis dueños se han marchado a la ciudad y he podido escapar por un resquicio de la puerta y sin dejar de suplicar se sentó a su lado y se dispuso a escuchar eufórico, le entusiasmaban las historias del vejete y aquella prometía ser interesante.

-Está bien -consintió Zeus- son muchas las sucesos penosos que conozco sobre animalitos pero voy a comenzar con el de Perlita por ser el más reciente, quizás, el más tremendamente cruel y posiblemente el que más huella haya dejado entre todos los que la queríamos, a pesar de sus escasos siete meses de existencia.
-¡Ya ves! -siguió diciendo- ni siquiera llego a cumplir un año. Se que la volveré a encontrar en un lugar mejor para ella (yo no me puedo quejar de mi suerte), porque en el mismo instante de abandonar definitivamente este mundo, se presentó ante mi ventana en forma de mariposa blanca y aleteando alegremente sus deslumbrantes alas me decía: ¡Por fin me veo libre de los infortunios de esta vida! Y entre grandes lagrimones, que por más que lo intentaba no podía disimular y estrepitosos suspiros comenzó así su relato:

"Perlita era preciosa, diminuta y frágil e igual que yo mestiza, aunque eso sí, mucho más guapa. Sus dos primeros meses de vida fueron muy plácidos y dichosos, cobijada y protegida junto a todos sus hermanos entre los cálidos y amorosos brazos de su mamá, pero inesperadamente, un buen día, mientras todos jugaban felices y despreocupados, ajenos a la inminente tragedia, bajo la atenta y cariñosa mirada de Tula, su madre, el brutal y solitario dueño de la casa, falto de todo escrúpulo, decidió deshacerse de toda la camada y sin compasión se los arrebató a la ¡pobre Tula!, mientras la encerraba bajo llave en el cobertizo de la ovejas, entre desesperados aullidos de dolor que podían oírse en muchos kilómetros a la redonda, con los cachorros se fue muy lejos, al borde de un precipicio y desde allí los lanzó con toda su fuerza al fondo del barranco....

Zeus hizo un alto para enjugarse las lágrimas con su larga lengua.
-Siento mucho tener que contar relatos tan tristes, -dijo a Flash- pero es preciso conocer ciertas cosas para estar prevenidos contra algunos humanos.
También a flash comenzaron a humedecérsele los ojos.
-¡Qué historia tan amarga! -continúa por favor-, no puedo esperar hasta mañana, aunque desgraciadamente conozco el desenlace.

....Perlita cayó en unas hierbas que amortiguaron el golpe mortal, y con gran dificultad y después de varias jornadas pudo salir del barranco arrastrando su dolorido y magullado cuerpo; su inteligencia natural y prodigioso sentido de la orientación le llevaron hasta donde estaba su mamá, que era también el domicilio del verdugo, esté, a pesar de su falta de escrúpulos, conmovido con la proeza de la perrita, no tuvo valor para intentar liquidarla de nuevo y se la fue ofreciendo a todos sus conocidos hasta dar con un complaciente padre, de una consentida y caprichosa niña, que al instante se quedó prendada de la graciosa y encantadora Perla.

El condescendiente padre, motivado por un lado por complacer a su consentida y caprichosa hija y por otro, por salvar la vida del animalito, consintió en que la pequeña adoptara la perrita, y se la llevaron a una pequeña vivienda en la ciudad donde fue recibida con gran regocijo y alboroto y tratada como un miembro especial de la familia.

En su nueva hogar Perlita muy pronto olvidó y superó su traumático accidente recuperando su natural alegría y ganas de jugar, algo que no dejaba de hacer a no ser que se encontrara durmiendo y por segunda vez en sus cuatro meses de vida (por aquel entonces), era una perrita sumamente feliz.

Pero esta dicha también fue efímera, como si de un juguete se tratara, en seguida se cansaron de ella, sin tener en cuenta que no era un objeto inanimado, que ella era un ser vivo dotado de grandes sentimientos y del bullicioso piso de la ciudad llena de niños, pasó a estar varios días sola en una enorme casa en el campo, con los peligros que ello conlleva.
Allí para su desgracia y sin que nadie supiera el motivo dejo de comer, dejo también de jugar y el carácter se le agrió tanto que solamente se mostraba enérgica para gruñir a todo el que se acercaba ella, incluso a mi llegó a morderme en alguna ocasión, al intentar acariciarla y consolarla con grandes lametones, algo que antes le entusiasmaba.

El complaciente papá de la caprichosa y consentida niña, al ver que Perlita no mejoraba, tomó seriamente cartas en el asunto y la llevo a distintas y prestigiosas clínicas veterinarias, donde la detectaron una dolorosa enfermedad estomacal, rápidamente intentaron curarla, pero una vez más la mala suerte jugó a favor de Perla y un inepto veterinario le prescribió un tratamiento inadecuado y Perlita pereció sola, en el cuarto de baño del piso de la ciudad, mientras el papá de la consentida y caprichosa niña estaba trabajando y ésta, con el resto de la familia, se divertía despreocupada. Más tarde ¡claro!, y cuando ya no tenía solución, llegó el desconsolado llanto.

Después de esta triste historia donde los dos amigos terminaron llorando a "moco tendido", Flash obligó a Zeus a dar un paseo para superar el mal trago, por suerte para ellos tropezaron con Vestorrona, una preciosa y coqueta mastina que con flirteos y bromas, consiguió que los dos amigos levantaran el ánimo.






avatar
ana maria
✾-Duques/a

Zodiaco : Pez
Mensajes : 41876
Inscripción : 04/08/2013
Localización Localización : Ciudad de Buenos Aires Capital Federal- Argentina
Humor Humor : GENIAL

Volver arriba Ir abajo

Re: Memorias de Zeus el abuelete

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.